China socialista y la educación del pueblo (1949-76)

Amit Bhattacharyya

Profesor de Historia

Universidad de Jadavpur

Calcuta, INDIA

Hoy nos hemos propuesto tratar con la política de Mao Tse-tung respecto a la educación. Educación, no en el sentido estrecho del período total de la escuela y la universidad, contenidos a enseñar, etc., sino en un más amplio sentido de ligarla con la tarea de crear nuevos hombres imbuidos con el espíritu socialista de servir a otros – un espíritu que prepararía el terreno para la transición a la sociedad comunista avanzada.

Al hablar con Edgar Snow, el bien conocido escritor y periodista americano, en diciembre de 1970, Mao dijo que a él le gustaría ser recordado simplemente como profesor – un profesor de escuela más que el ‘Gran Maestro, Gran Líder, Gran Comandante Supremo, Gran Timonel’ – los epítetos conferidos a él durante la Revolución Culturali. De hecho, la preocupación de Mao por la educación fue predominante durante su carrera. Él creía que el cambio en la mente de los seres humanos era esencial para hacer la revolución y la educación era la herramienta con la cual podrían crearse los nuevos hombres y mujeres. Para la discusión actual, hemos escogido la fase de 1949-76 que comienza con el establecimiento de la República Popular de China y termina con la muerte de Mao Tse-tung. Durante el período formativo de la nueva sociedad socialista, las viejas ideas y las líneas burguesas fueron dominantes. A eso le siguieron luchas ideológicas libradas por las fuerzas socialistas en contra de las líneas políticas burguesas. De hecho, la etapa desde 1949 a 1965 fue de intensa lucha entre el camino socialista y el camino capitalista, entre la línea socialista y la línea capitalista en educación. La siguiente etapa (1965-1976) fue significativa ya que se intentaban experimentos cada vez más nuevos, uno tras del otro, y nuevos caminos interrumpidos no solo para democratizar la educación, sino también para efectuar un desarrollo completo de tal manera que nadie quedara atrás.

El viejo sistema educativo y lucha interna del Partido (1949-65)

En la etapa inicial después del nacimiento de la nueva China, el sistema educativo permaneció más o menos inalterado. Eso no era antinatural, porque el viejo sistema educativo no cambiaría automáticamente. Al contrario, se necesitaron esfuerzos conscientes para efectuar ese cambio. El pueblo chino estaba enfrentado a una nueva realidad, la de reconstruir su país luego de los destrozos de la agresión japonesa y de la guerra civil PCCh-KMT. No solo la base económica, sino la superestructura completa necesitaba una total reestructuración en conformidad con la realidad cambiante. Así como en otras esferas, la educación también necesitaba ser transformada desde una educación semi-feudal y colonial a una educación de nueva democracia y socialista.

En la etapa posterior a 1949, el sistema educativo en China estaba bajo el control de la burguesía, el currículo de los cursos, procedimientos de admisión en distintas instituciones, etc. – todo estaba bajo el control de intelectuales alimentados con valores burgueses. Franz Shurmann, en 1966, expresó la opinión de que el sistema educativo en la China comunista fue tomado prestado no desde la Unión Soviética, sino desde los colegios de tipo occidental que aparecieron a fines del siglo XIX. En esos colegios se educaban los estudiantes provenientes de las familias burguesas surgidas recientemente como aquellas de Hong Kong. Sus valores estaban basados en la filosofía liberal occidental que defendía el espíritu de la competencia mutua, el individualismo y la lucha por el desarrollo individual en el campo de la tecnología. Tales ideas fueron fortalecidas con la influencia soviética en la primera mitad de 1950ii. De hecho, en los primeros años, cuando el sistema educativo permanecía igual, niñas y niños podían conseguir prestigio social, poder y dinero a través de la educación en la nueva sociedad. La línea de Liu Shao-chi en el campo de la educación era ‘poner las calificaciones al mando’, lo cual mantenía del antiguo sistema de aprobar y reprobar, etciii. En el esquema de Liu, el sistema educativo en la China post-revolucionaria debería crear expertos en los distintos campos, quienes se confinarían dentro de sus campos de investigación y estarían totalmente aislados de las masas.

En 1958, durante el “Gran Salto Adelante” y el establecimiento de la Comuna Popular, Mao promovió la política de hacer que la educación sirviera a las políticas proletarias y se combinara con la labor productiva. Por un tiempo, su línea revolucionaria en educación prevaleció. Sin embargo, en los inicios de 1960, Liu Shao-chi y sus asociados atribuyeron las dificultades de China (las cuales, en realidad, se debían principalmente a desastres naturales y al súbito retiro unilateral de la asistencia técnica soviética) a la política de Mao del “Gran Salto Adelante” y la Comuna Popular, y propugnaron una serie de políticas que en realidad arrastraron a China lejos del socialismo hacia el capitalismo. Liu era totalmente opuesto a la política de Mao de ligar la educación con los movimientos de masas y promovió la política confucianaiv de ‘estudiar para convertirse en funcionario’, y dio instrucciones para la creación de internados donde los niños de altos funcionarios y oficiales gozaran condiciones privilegiadas. Paralelamente, al ‘poner las calificaciones al mando’ en el ingreso y ascenso en los colegios, prácticamente excluyó a los niños de obreros y campesinos de las instituciones de educación superior.

El Movimiento de Educación Socialista (1963)

Mao contrarrestó esta tendencia elitista lanzando, en 1963, en Movimiento de Educación Socialista (MES) durante el cual cientos y miles de estudiantes fueron enviados a las aldeas por semanas para que se integraran con los campesinos y así pusieran su educación con los pies en la tierra. De hecho, la lucha por la implementación de un nuevo sistema de educación estaba integralmente conectada a la lucha por la consolidación del socialismo y la prevención de la restauración capitalista en China. Sin embargo, el MES no fue suficiente para efectuar un cambio profundo y duradero en educación que previniera la restauración capitalista en China. De esta manera, la Revolución Cultural se volvió una necesidad urgente.

La Revolución Cultural fue esencial no solo para la consolidación del socialismo, sino también para la transición a la sociedad comunista avanzada. Como el socialismo no es una sociedad estable, sino que una de transición, contiene dentro de sí no solo las semillas del comunismo, sino también las cicatrices del capitalismo. Mao señaló que podía tanto avanzar hacia el socialismo como retroceder hacia el capitalismo. Que el socialismo avanzara, de hecho, dependía en la habilidad de la clase obrera para continuar la revolución en la esfera de la superestructura y remover gradualmente el suelo que hace crecer al capitalismo. El resultado de esta lucha estaría determinado luego de un periodo bastante largo, un periodo que estaría marcado por grandes y repetidas convulsiones.

La principal motivación de la conducta humana en una sociedad burguesa es el interés propio. En tal sociedad, cada individuo tiene que luchar por su propio interés en competencia con otros. Esta competencia es considerada por ellos como natural y servicial al progreso. La teoría es que las acciones de todos los individuos, cada uno persiguiendo su propio interés y ganancia personal, van a sumarse automáticamente a un gran total de actividades que es beneficioso para la sociedad como un todo. Como la sociedad capitalista tiene el interés propio como motivo principal, resulta que cualquier intento de reemplazarla por una sociedad socialista requerirá otra motivación que la motivación burguesa. El nuevo ser humano socialista está motivado por los impulsos socialistas de ponerse primero no a uno mismo, sino a los otros, de trabajar por el bien de la sociedad y no solamente por los beneficios materiales propios. Lenin describía esto como “todo para cada uno y cada uno para todos”. Y en esto, la educación tiene un rol muy importante.

Cargos en contra del Viejo Sistema

En los inicios de la década de 1960, en todos los niveles de educación, el énfasis estaba puesto en la calidad antes que en la cantidad y los criterios académicos eran aplicados a la virtual exclusión de todos los demás. Altamente elitista en su carácter, el sistema hacía casi imposible, en muchas áreas, que los niños de campesinos y obreros recibieran educación en algún nivel. La condición era tal, que, en 1965, a pesar de pequeñas mejoras alcanzadas previamente, “30 millones de niños de edad para estar en el colegio, no lo estaban, la mayoría de ellos siendo niños rurales”v.

¿Cuáles eran los cargos principales al viejo sistema educativo? Primero, la fuerte concentración de las escuelas en áreas urbanas era una clara discriminación en contra de los niños rurales y los rigurosos criterios académicos de admisión favorecían a un desproporcionado número de niños de familias adineradas. Segundo, había muchas asignaturas ‘inútiles’ totalmente irrelevantes a las necesidades reales de China. Incluso las asignaturas ‘útiles’ eran enseñadas con un excesivo énfasis en la abstracción teórica acompañada de un divorcio de la aplicación práctica. En el nivel superior, el entrenamiento práctico a menudo consistía en dominar técnicas de limitado valor social, por ejemplo, se ponía énfasis en tópicos como neurocirugía mientras se ignoraban cuestiones de salud pública general. Tercero, los cursos eran largos y el sistema era costoso. Cuarto, la educación política era, o ignorada, o convertida en un ritual vacío que fallaba en inculcar el espíritu socialista de servir al pueblovi.

Cambios en el Sistema Educativo

Durante sus conversaciones con dirigentes del Partido durante el festival de primavera en febrero de 1964, Mao declaró: “El período de escolaridad debe acortarse… Los métodos actuales de exámenes contienen muchas sorpresas, preguntas inusuales y problemas difíciles. Están diseñados para tratar con el enemigo, no con el pueblo… No los apruebo y creo que deben ser completamente remodelados. Sugiero tomar algunos exámenes de ejemplo y publicarlos. Permitir a los estudiantes estudiar y hacerlo con sus libros abiertos… La actual duración de la escolaridad y el currículo y la enseñanza y los métodos de exámenes deben todos ser reformados…”vii De hecho, durante y después de la Revolución Cultural, los cambios efectuados en el sistema educativo chino fueron más profundos que nada que se intentara antes.

En muchas instituciones los exámenes de ingreso fueron abolidos. El sistema de calificaciones también fue cambiado. En el período posterior a la liberación, a los estudiantes se les otorgaban calificaciones de 100 o menos, sobre la base de su rendimiento en el examen. Esto fue remodelado a lo que se llamó el sistema de 4 puntos durante la etapa previa a la Revolución Cultural: 5 (excelente), 4 (bien), 3 (aprobado), 2 (reprobado). Sin duda, fue una mejora respecto al sistema previo de muchas calificaciones de 100, que fomentaba la competitividad entre los estudiantes en una sociedad donde más calificaciones aseguraban mejores trabajos en el gobierno. El nuevo sistema de 4 puntos, sin embargo, no eliminó la competitividad y la mayoría de los profesores agregaban un signo más o menos después de la figura, convirtiéndolo así en un sistema de 12 puntos. Esto se hizo en respuesta al énfasis en las calificaciones hecho por Liu Shao-chi y sus apoyadores. Como resultado, el sistema de 4 puntos debía cambiarse. Durante y después de la Revolución Cultural no se entregaron calificaciones. Profesores y estudiantes tenían reuniones para discutir el rendimiento de cada estudiante y de la clase como un todo, en donde se anotaban puntos negativos y positivos y se hacían sugerencias para la mejora de la enseñanza y del estudio. De hecho, fue la implementación del principio socialista avanzar en conjunto para que nadie se quede atrás. Esto deshizo el sistema existente de aprobación y reprobación en los exámenesviii.

Mao procuró impartir educación política al pueblo. Esto era necesario particularmente para la nueva generación que, a diferencia de sus antepasados, no tenía ninguna experiencia de primera mano de la explotación feudal ni capitalista. Así, se introdujeron cambios no solo en los contenidos enseñados sino también en la forma en que el conocimiento era diseminado desde el nivel primario. En las escuelas primarias de Shanghai, las asignaturas enseñadas eran lenguaje chino, aritmética, conocimiento general, canciones revolucionarias, dibujo, entrenamiento físico-militar y ‘Citas del Presidente Mao’, conocido popularmente como el ‘Libro Rojo’. Los estudiantes también eran alentados a tomar parte en el trabajo industrial y de granja. La mayoría de los libros de texto – compilados durante la Revolución Cultural – enfatizan en la lucha de clase, la lucha por la producción y la experimentación científica. Por ejemplo, en el estudio de aritmética de los grados inferiores, a los estudiantes se les dan sumas en donde se les pide que trabajen en determinar cuántos trabajadores o campesinos pobres o medios son explotados por los capitalistas y los terratenientesix.

Otro aspecto de la revolución maoísta en educación fue la transformación del material de enseñanza. Si una cultura dada es el reflejo ideológico de la política y economía de una sociedad dada, como declaró Mao, entonces los libros de texto en las asignaturas de artes, ciencia e ingeniería en los países capitalistas están moldeados de acuerdo a la concepción de mundo de la burguesía. Los maoístas usaban como ejemplo los viejos libros de texto sobre electrónica que tenían su origen en el mundo occidental. Los autores de esos libros los escribieron de una forma que el sistema “compacto” descrito allí como el compendio del desarrollo de la tecnología electrónica fuese la verdad eterna y absoluta que puede ser aplicable a todos los países. Ellos argumentaban que este material de la vieja enseñanza, que había plagiado inventos del pueblo trabajador y que anunciaba “expertos por sobre todo”, debían ser transformados y se debía introducir nuevo material de enseñanza que reflejara la concepción de mundo socialistax. Así, por ejemplo, el equipo de propaganda de la Universidad de Tsinghua dividió las “matemáticas superiores”, que los expertos burgueses consideraban como “perfecto”, en matemáticas esenciales y desecho, criticaron su sistema “axiomatizado” idealista y metafísico en donde se asimilaban teoremas y fórmulas útilesxi. La integración del aprendizaje mientras se realizaba una enseñanza sistemática, deshizo el antiguo sistema de enseñanza, el cual era escolástico e iba de la teoría a la teoría. Además, el método de enseñanza de sonsacar y debatir destrababa la iniciativa y la creatividad de los estudiantes obreros, campesinos y soldados y ayudaba a establecer nuevas relaciones entre profesores y estudiantesxii. Además, mientras el equipo persistía en remodelar el equipo de profesores original, se seleccionaban nuevos profesores de entre los obreros, campesinos y soldados en Tsinghua en 1969xiii.

Como las ideas correctas provienen de la práctica social, Mao abogó por que la educación estuviera ligada a la labor productiva – una política que se puede rastrear a los días de Yenan (1937-45). La Directiva del 7 de mayo (1966) de Mao enfatizó este aspecto de parte-trabajo, parte-estudios escolares, el cual fue establecido en las áreas urbanas y rurales. Rewi Alley, por su cuenta, se refirió, además de muchos otros, a la Escuela Primaria Red Torch en la antigua ciudad de Cantón en donde el principal objetivo era entregar a los estudiantes las nuevas ideas socialistas del trabajo y la lucha, del por qué uno vive, cómo podemos servir al pueblo. En la escuela, además de estudiar distintos contenidos, los niños eran alentados a reparar muebles rotos, cortarse el pelo entre ellos, reparar ropa y preparar grupos de cultura física. Algunos pupilos salían a hacer servicio público, limpiando en la estación de ferrocarriles, barriendo los carriles, ayudando en hogares de la gente donde se necesitaba ayuda, etcéteraxiv. Los estudiantes de los cursos superiores, escuelas secundarias y universidades eran alentados a ir a las fábricas, a las comunas populares rurales, a las unidades del ejército, tiendas y a otras escuelas para compartir y aprender de sus experiencias. Se esperaba que estas escuelas de parte-trabajo, parte-estudio escolar reduciría la brecha entre la labor intelectual y manual – una de las ‘tres grandes diferencias’ (otras siendo entre ciudad y campo y entre obreros y campesinos) que acompañó la aparición de la sociedad con clases y cuya desaparición, según Karl Marx, está estrechamente ligada con la aparición de una sociedad sin clases.

Los comunistas chinos sostienen que la educación no significa simplemente al periodo total de estudios o los contenidos a enseñarse; significa básicamente, una actitud totalmente nueva hacia la vida y la sociedad. Como todas las otras sociedades, la sociedad socialista también se sostiene en sus propias bases filosóficas. La filosofía, al contrario de la creencia que prevalecía en la antigua sociedad, no es de dominio exclusivo de los filósofos; también puede ser tomada por obreros y campesinos. Mao demostró cómo la filosofía del materialismo dialéctico podía ser utilizada como una guía para transformar el mundo a nuestro alrededor. Lo aplicó exitosamente durante la Revolución de Nueva Democracia; lo hizo de nuevo durante la Revolución Socialista también.

De hecho, durante los 1960’s y 1970’s, los escritos filosóficos de Mao, tales como ‘Sobre la Contradicción’ y ‘Sobre la Práctica’ se hicieron muy populares entre las amplias masas de trabajadores y campesinos, quienes le atribuían a la aplicación de la filosofía de Mao los nuevos éxitos en la lucha por la producción y la experimentación científica. Lo que realmente cambiaba era la forma en que los obreros, campesinos y trabajadores científicos buscaban no solo entender las leyes del mundo objetivo y explicarlas, sino también aplicar ese conocimiento en una forma creativa para transformar el mundo a su alrededor. Permítannos citas algunos ejemplos.

Aplicación de Principios Maoístas en la Producción y otros Campos

Yao Shi-chang, el presidente de un comité revolucionario de una brigada de producción de una comuna en Shantung, elevó el rendimiento por hectárea de maní de su brigada desde alrededor de 1.5 toneladas antes de 1958 a más de 6 toneladas a fines de la década de 1960. Su práctica social en el campo y el conocimiento que adquirió del mismo implicó quedarse en el campo por tres noches sin dormir durante la etapa de floración para aprender que el maní florece justo antes del amanecer, y permanecer sesenta días hasta muy tarde en la noche, incluyendo una noche fría y lluviosa, para etiquetar cada flor con la fecha en que abrió. De este modo pudo aprender que el tiempo entre el la flor abre y la madurez de la vaina era de al menos sesenta y cinco días y que el primer par de ramas era responsable de la mayoría de las vainas. Extrayendo lecciones de sus fracasos, como aprendió de los escritos de Mao, él llegó a la esencia de las cosas, por ejemplo, las condiciones locales, el tipo de suelo, la relación interna entre una cosa y otra y, gradualmente, fue empezando a comprender las leyes detrás del crecimiento del maní. ¿Qué debía hacer? ¿Debía su grupo usar el método de arado profundo y cubrir la semilla solo con una capa delgada de tierra porque esto había tenido éxito en otra brigada sobre un terreno que era plano y fértil? Pero el terreno en donde su grupo estaba operando era montañoso y la capa del suelo era delgada, y por lo tanto ese método era inútil. Luego de una serie de experimentos y observaciones aprendió que debían sembrar en profundidad, pero remover la tierra alrededor de las raíces para exponerlas al sol y facilitar su ramificación. Este método rindió resultados favorables y así Yao encontró solución a la contradicción entre plantación profunda y el desarrollo del primer par de ramas. De este modo, él, junto con muchos otros en muchos campos distintos, experimentó en el espíritu de la enseñanza de Mao: “El hombre tiene que sumar experiencias constantemente e ir descubriendo, inventando, creando y avanzando”, y conscientemente tomó parte activa en efectuar un cambio para mejorar, ejercer el dominio sobre la naturaleza y hacerlo por el progreso humanoxv.

El libro Servir al Pueblo con Ensayos Dialécticos sobre el Estudio de la Filosofía por Obreros y Campesinos ilustra no solo cómo se elevó el rendimiento de maní, sino también cómo el Pensamiento Mao Tse-tung iluminó su camino en diversos campos. Aplicaron la filosofía Maoísta en el transporte y transportaron equipamiento para el desarrollo industrial a través de regiones inhóspitas al resolver la contradicción entre la capacidad de carga del vehículo y el peso mucho mayor de la cargaxvi. Podían hacer pronósticos mucho más precisos del clima al estudiar las causas internas de los factores meteorológicos, la experiencia de los campesinos, el movimiento de los insectos y cómo una corriente de aire caliente era transformada en su opuesto, por ejemplo, una onda fríaxvii. La filosofía Maoísta también fue exitosamente aplicada a vegetales frescosxviii, en convertir la letra muerta en letras vivasxix y en el campo de la educación médicaxx.

De hecho, se realizaron logros realmente sorprendentes en el campo de la medicina, muchos de los cuales fueron los primeros de su tipo en cualquier lugar del mundo. Los pacientes podían ser anestesiados insertándoles agujas en ciertas partes del cuerpo, haciendo posible las operaciones de cirugía. El insertar una aguja de acupuntura restauró la audición y el habla de sordomudos y habilitó la vista a los ciegos, y a los paralíticos, les permitió parase y caminar. Fueron reincorporadas extremidades completamente separadas del cuerpo por hasta cuarenta y ocho horas y otras con múltiples amputaciones. Con instalaciones simples y poca experiencia, los trabajadores médicos removieron un tumor de 45 kg de peso de un paciente al cual las “autoridades” burguesas habían declarado incurable. Fueron salvados un trabajador con quemaduras sobre el 98 por ciento de su cuerpo y un Guardia Rojo cuyo corazón había dejado de latir por 25 minutosxxi.

Los chinos atribuyeron estos éxitos a la implementación de la línea proletaria de Mao en la educación. Así, las ideas se convirtieron en fuerza material al liberar la iniciativa y la creatividad de las masas y el Pensamiento Mao Tse-tung se hizo inseparable de las vidas del pueblo chino y de todo el desarrollo de China. ¿Se había intentado antes algo así en alguna parte del mundo?

George Thomson menciona un evento que ocurrió en 1958 en Shanghai donde los propios trabajadores de astillero organizaron una clase sobre filosofía. Fue tan apreciada que el ejemplo fue seguido por grupos de trabajadores y campesinos de todo el país. El movimiento sufrió un revés durante 1959-61, después del cual ganó impulso. A comienzos de 1964, un miembro dirigente del PCCh publicó un artículo sobre dialéctica el cual dio lugar a una controversia a escala nacional. Según él, la tarea principal en la dialéctica no es la de revelar las contradicciones entre opuestos, sino la de recalcar las características comunes entre ellos, por lo cual implica que la unidad de los opuestos es primaria y la lucha entre opuestos es secundaria. La publicación de este artículo fue inmediatamente seguida de la aparición de cientos de artículos en la prensa en todas partes del país, muchos de los cuales eran de trabajadores y campesinos, algunos apoyándolo mientras los demás, oponiéndose a la postura. Los dos puntos de vista se confrontaron entre ellos en una lucha teórica. Al final, el balance fue desplazado hacia el punto de vista de que, en la relación entre opuestos, la lucha es primaria y la unidad secundaria. “Nunca antes en la historia de la filosofía”, declaró George Thomson, “una pregunta teórica había sido discutida a tal escala entre las masas del pueblo”xxii.

Un importante desarrollo durante la Revolución Cultural, que tuvo mucha conexión en la educación, fue la adquisición del control sobre instituciones educativas urbanas por la clase obrera. Empezó en la Universidad de Tsinghua situada en el área suburbana de Pekín donde, el 27 de julio de 1968, 30.000 trabajadores desarmados entraron para restaurar la paz entre dos grupos de estudiantes. En la Universidad de Tsinghua, en el curso de la lucha en contra de la línea de Liu Shao-chi, se desarrolló una tendencia de ultra-izquierda tanto en pensamiento como en acción. Sus errores llevaron a la ‘arrogancia, aislamiento y finalmente a crímenes en contra del pueblo’. William Hinton dio un estado de cuenta sobre cómo las facciones de estudiantes se atrincheraron en varios edificios del campus y los transformaron en fortalezas al comprometerse en una lucha de vida o muerte. Trabajadores de 61 fábricas se organizaron ellos mismos en el Equipo de Propaganda Pensamiento Mao Tse-tung y restauraron la normalidad en el campus. El equipo fue formado en una combinación de tres-en-uno consistiendo en trabajadores, hombres del EPL (Ejército Popular de Liberación) y activistas de entre los estudiantes, profesores y trabajadores representativos de colegios y universidades. En agosto, 1968, Mao emitió una serie de nuevas instrucciones: “La clase obrera debe ejercer dirección en todo”. “El equipo de propaganda de obreros deberá quedarse permanentemente en colegios y universidades, tomar parte en todas las tareas de lucha-crítica-transformación allí y liderará siempre estas instituciones”. El equipo lanzó una intensa lucha ideológica, criticó la teoría de la “extinción de la lucha de clases” abogada por Liu Shao-chi, expuso las tendencias de ‘derecha’ y de ‘ultra-izquierda’, ayudó en remodelar la ideología, particularmente de profesores y arregló enviarlos a comunas. Este ejemplo, así como el de Tsinghua, fue emulado también por otras institucionesxxiii.

David Crook, quien enseñó inglés en el Instituto de Lenguas Extranjeras, Pekín, relaciona cómo la amargura del pasado actuó como una fuerza impulsora en la escritura de la historia. Un grupo de estudiantes fue a una aldea que había sido incendiada por los invasores japoneses en la década de 1940. Uno de los sobrevivientes era el antiguo Secretario del Partido de la aldea quien anhelaba escribir la historia de la aldea, pero era casi analfabeto. Los estudiantes se ofrecieron para escribir sobre la base de su evidencia oral. Pero tuvieron que escribir y re-escribir la historia cinco veces – no porque su uso del idioma fuera defectuoso o porque los hechos no fueran ajustados a la verdad, sino porque su escritura carecía del sentimiento de clase que él demandaba. El anciano fue él mismo testigo de la miseria y de los sufrimientos enfrentados por su pueblo en las manos del enemigo y quería que ese sentimiento amargo y el odio hacia los agresores japoneses y la antigua sociedad feudal fueran expresados a través de su escrito. Los estudiantes se conmovieron tanto por el espíritu del anciano y la historia del sufrimiento y heroísmo del anciano, que fueron motivados a sentir que debían hacerle justicia. Al final, el anciano estaba satisfecho con su escrito y así fue registrada la historia de la aldeaxxiv.

Un resultado importante de la Revolución Cultural fue el establecimiento de un nuevo sistema “tres-en-uno” que combinaba la enseñanza, la investigación científica y la producción al dirigir la universidad en una forma de puertas-abiertas, ligándola con fábricas, haciéndola tener sus propias fábricas y haciendo que las fábricas guiaran a sus propios especialistas. La línea ‘revisionista’ en la Universidad de Tsinghua era opuesta a que los estudiantes tomaran parte en la lucha de clases y en la lucha por la producción, argumentando que los luchadores en los movimientos revolucionarios podían entrenarse solo en los laboratorios. Esta línea prevenía a muchos profesores y estudiantes de observar cómo los trabajadores trabajaban y los campesinos cultivaban. El Equipo de Propaganda Pensamiento Mao Tse-tung criticó esta línea, adhirió a la Directiva del “7 de mayo” de Mao y se comprometió en una revolución educativa de múltiples formas, tales como participar en las labores productivas industriales y de agricultura, impartiendo a tiempo completo, a tiempo parcial o en tiempo libre, cursos de universidades y cursos de entrenamiento de corta duración a los trabajadores y emprendiendo innovaciones técnicas, investigación científica e investigación social. Ni los estudiantes ni los profesores deberían trabajar en el aislamiento de su estudio para convertirse en ‘expertos’ – tal como era abogado por Liu Shao-chixxv, sino que deberían abrir sus puertas a los obreros, campesinos y soldados. La combinación de “tres-en-uno” y la relación dialéctica entre universidad y fábrica demostró ser significativa en el desarrollo de China. Por un lado, nuevas técnicas e inventos en la producción social enriquecieron y renovaron el contenido de la enseñanza mientras que, por el otro lado, los frutos de la investigación científica en la universidad servían directamente a la construcción socialista y promovía el progreso de la producción social. De hecho, la ligazón entre la educación de la universidad con fábricas abrió ampliamente nuevas perspectivas para la revolución educativa.

A inicios de la década de 1970, cuando la lucha ideológica contra Liu Shao-chi y Confucio estaba pasando, Shanghai levantó un número de escuelas superiores de obreros para enseñar teoría revolucionaria, ciencia y técnica y para 1974, miles de estudiantes se graduaron. Desde enero de 1972, los estudiantes-obreros de una universidad completaron 50 exitosas innovaciones y transformaciones de equipamientoxxvi. No hay ninguna sorpresa en el hecho de que los obreros pudieran hacer innovaciones en el campo de la producción. Son ellos quienes han estado siempre asociados con la lucha por la producción y la lucha de clases; de hecho, como todos sabemos, la mayoría de las mayores innovaciones tecnológicas del siglo XVIII que hicieron posible la revolución industrial en Inglaterra fueron hechas por quienes estaban directamente involucrados en la práctica socialxxvii. De lo que carecían los obreros de los países capitalistas era que no tenían ninguna chance de tomar parte en los experimentos científicos. Fue en la China socialista que pudieron tomar parte en el tercer elemento de la práctica social, es decir, la experimentación científica, además de la lucha por la producción y la lucha de clases. En 1974, más de 167.000 obreros, campesinos y soldados con experiencia práctica en varias provincias entraron a universidades y escuelas superiores en Chinaxxviii. También se hicieron importantes innovaciones en el campo de la medicina. Trabajadores médicos dieron un uso exitoso a las hierbas medicinales para anestesia general en cirugía, al combinar la medicina tradicional china y la medicina occidentalxxix. En 1975, un número de escuelas de campesinos a tiempo libre fueron establecidas en los suburbios de Shanghai en donde fueron enseñadas la agricultura, la teoría política, la agro-tecnología y la agro-mecánica. Esto redujo la brecha entre obreros y campesinos, ciudad y campo y entre trabajo intelectual y manual y también aceleró el ritmo de construcción de un campo socialistaxxx. Las escuelas superiores de obreros, las cuales eran una de las “cosas recién nacidas” de la Revolución Cultural, crecieron en número desde 1.200 en la primera mitad de 1975 hasta 15.000 en la primera mitad de 1976 a medida que el PCCh libró una lucha contra Teng Hsiao-pingxxxi. Esto ayudó a la aparición de intelectuales de la clase obrera.

Obreros, Campesinos y Soldados como autores

En la medida en que los obreros y campesinos tomaban parte en la experimentación científica, en que el trabajo manual se ligaba al trabajo intelectual, aparecieron autores desde las filas de obreros, campesinos y soldados durante 1965-75. Esto era algo sin precedentes en la sociedad China. Cuatro obreros de la Planta de Motores de Vehículos de Pekín escribieron ‘Notas sobre “Los Estados Ducales”’ el cual era una evaluación marxista, con anotaciones, del ensayo ‘Sobre “Los Estados Ducales”’ de Liu Tsung-yuan (773-819) perteneciente al periodo de la dinastía Tang (618-907). Siete trabajadores de Shanghai colaboraron para escribir ‘Una historia de la Revolución Campesina en China’ luego de un estudio extensivo de material sobre varios cientos de levantamientos campesinos. Entre los trabajos teóricos de 1974 de trabajadores en el Astillero Bandera Roja de Talien estaban ‘Una Historia de la Filosofía China’, ‘Una Historia Concisa de la Filosofía China’, ‘Contenido de Clase de la Lucha entre la Escuela Legalista y la Escuela Confuciana en el Último Período de la Sociedad Feudal China’ y ‘Manifestaciones y Características de la Actual Crisis Económica en los Países Capitalistas’. En el movimiento de crítica a Lin Piao y Confucio, cerca de 600 grupos de estudio teórico fueron formados entre los 10.000 trabajadores de astilleros. ‘Saludando al Sol que Amanece’ fue una colección de cuentos cortos por escritores de Pekín representando las imágenes heroicas de obreros quienes expusieron la línea ‘revisionista’ y defendieron la línea política revolucionaria de Mao. ‘Poemas de Hsiaochin-chuang’ contiene 106 trabajos de campesinos viviendo en las afueras de Tientsin. ‘Trapos Paralelos de Acero’ es una colección de poemas de luchadores del EPL describiendo la construcción de una línea de ferrocarriles que corta a través de altas montañas y a través de valles profundos y ríos en el sudoestexxxii. Uno puede multiplicar tales instancias.

Diferencias fundamentales entre dos líneas en Educación

La línea Maoísta en educación creció en oposición a la línea ‘revisionista’ en educación. El Comité de Partido de la Escuela Superior Agrícola de Chaoyang, la cual fue fundada y expandida durante la Revolución Cultural, identificó las diferencias fundamentales entre las dos líneas en educación. Estas son como lo siguiente:

Primero, las viejas escuelas de agricultura eran dominadas por intelectuales burgueses; las nuevas escuelas de agricultura fortalecieron el liderazgo de la clase obrera.

Segundo, las viejas escuelas de agricultura estaban concentradas en las ciudades; las nuevas escuelas de agricultura están dispersas en el campo.

Tercero, las viejas escuelas de agricultura propugnaban “Quien sobresalga en aprendizaje puede ser un funcionario”; las nuevas escuelas de agricultura practican el sistema de “Desde la Comuna, de vuelta a la Comuna” y entrenan a los campesinos de nuevo tipo tanto con la conciencia como con la cultura socialista.

Cuatro, las viejas escuelas de agricultura recalcaban “Poner en primer lugar el desarrollo intelectual”; las nuevas escuelas de agricultura defienden el poner la política proletaria al mando.

Quinto, las viejas escuelas de agricultura defendían la “Regularización”; las nuevas escuelas de agricultura adhieren al sistema de parte-trabajo, parte-estudio.

Sexto, las viejas escuelas de agricultura defendían los “Tres Centros” (es decir, profesores, libros y salas de clases) y los “Tres Escenarios Convencionales” (es decir, teoría básica, principios básicos de varias especialidades y cursos especializados); las nuevas escuelas de agricultura crearon el sistema “Tres-en-uno” (es decir, combinación de enseñanza, investigación científica y producción)

Séptimo, las viejas escuelas de agricultura estaban ubicadas en edificios y aisladas de la sociedad; las nuevas escuelas de agricultura están estrechamente ligadas con los tres grandes movimientos revolucionarios de la lucha de clases, la lucha por la producción y la lucha por la experimentación científica.

Octavo, las viejas escuelas de agricultura eran “pagodas” para pocos privilegiados; las nuevas escuelas de agricultura se esparcen a una escala cada vez más amplia, llegando a las raíces y proporcionando educación para las masas.

Noveno, las viejas escuelas de agricultura esclavizaban a los estudiantes; las nuevas escuelas de agricultura habilitan a los estudiantes obreros-campesinos-soldados para “Ir a la Universidad, Administrarla y Transformarla”.

Décimo, los profesores en las viejas escuelas de agricultura estaban divorciados de los obreros y campesinos; las nuevas escuelas de agricultura ayudaban a los profesores a integrarse con los obreros y campesinos y a esforzarse para construir un contingente de profesores proletariosxxxiii.

Se observa, desde estas líneas de demarcación, que muchas de éstas son aplicables también en universidades y escuelas superiores urbanas.

La revolución educativa en China fue llevada a cabo en el curso de una intensa lucha en contra de lo que los maoístas describían como la ‘línea burguesa’ en educación. Esta revolución fue personalmente dirigida e iniciada por Mao Tse-tung e implementada en una forma creativa por sus seguidores en muchas partes del país. Fue una revolución en la esfera de la superestructura bajo la dictadura del proletariado para crear a los nuevos hombres y mujeres imbuidos con el espíritu de servir al pueblo que consolidarían la sociedad socialista y ayudarían en su transición final a la sociedad comunista avanzada.

Epílogo

Sin embargo, como la historia no se desarrolla en línea recta, sino en espirales, la China socialista no puede experimentar fácilmente una transición a la sociedad comunista. De hecho, como Mao señaló, habrá numerosos intentos para restaurar el capitalismo en China; y para contrarrestar esto, una Revolución Cultural no es suficiente, podría haber muchas revoluciones así en la esfera de la superestructura, sobre todo, en educación y cultura.

A la muerte de Mao en 1976 le siguió inmediatamente el arresto de Chiang Ching, Chang Chun-chiao, Wang Hung-men y Yao Wen-yao, quienes, como declaró Raymond Lotta, constituían la jefatura revolucionaria dentro del Partido Comunista de Chinaxxxiv, pero fueron envilecidos como la ‘Banda de los Cuatro’ por la nueva dirección ‘revisionista’. Inicialmente, los nuevos dirigentes resolvieron seguir con la lucha de clases y desarrollar los logros de la Revolución Cultural. Sin embargo, lo que hicieron fue llevar a cabo una revocación paso-a-paso de la línea, principios y políticas de Mao en todos los frentes y desde fines de 1979 y principios de 1980, empezaron a caracterizar a la Revolución Cultural como una “catástrofe espantosa” y a repudiar los principios que la sosteníanxxxv. Se establecieron escuelas claves, que son más competitivas y jerárquicas que en 1965xxxvi, y esto implicó no una mejora de calidad para todos como se implementó durante la etapa de Mao, sino de control de la calidad como es el caso en los países capitalistas. El antiguo sistema de exámenes, el cual determinaba el ascenso entre grados o desde un nivel al siguiente, fue revivido desde 1977. Los contenidos de las pruebas de ingreso a las universidades consistían en hechos y prácticamente nada de análisisxxxvii. Los estudiantes eran desalentados a tomar parte en el trabajo productivo y alentados a trabajar en el aislamiento de su estudio o laboratorio, creando, de este modo, una clase de élite como era el caso en la Unión Soviética antes. Todo esto implicó una desviación básica de las políticas y prácticas maoístas. En vez de democratizar la educación y ligarla con la lucha de clases, la lucha por la producción y la experimentación científica, la dirección china post-Mao promovió desigualdades en todos los niveles. En vez de generar el espíritu socialista de servicio al pueblo, generó el espíritu capitalista del individualismo y la competitividad. En vez de reducir la brecha entre el trabajo intelectual y manual y entre ciudad y campo, amplió aún más la brecha y fomentó deliberadamente el desarrollo de las ciudades bajo el costo del subdesarrollo del campo. En vez de educar al pueblo políticamente, sobre lo cual descansa el futuro de la China socialista, la nueva dirección desarmó ideológicamente y desactivó políticamente a las masas.

No se puede negar el hecho de que, durante la etapa maoísta, se lograron grandes éxitos en distintos campos en China, muchos de los cuales asombraron a observadores occidentales. Sin embargo, la pregunta que asalta a mucha gente es cómo pudo haber una tan rápida captura del poder político y de la restauración del capitalismo después de que Mao exhaló su último suspiro. El que la desviación de las políticas maoístas fue deliberada también fue notado por algunos observadores occidentalesxxxviii. ¿Fue debido a algunos defectos inherentes dentro del nuevo sistema social? ¿O fue debido al hecho de que la lucha de clases entre las fuerzas del capitalismo y las del socialismo eran tan agudas en ese tiempo como para habilitar a las primeras a tomar la iniciativa luego de la partida de Mao? Mao remarcaba constantemente que la movilización del pueblo políticamente consciente era la más grande garantía para la preservación y consolidación del socialismo, que se avanzaría por etapas y tomaría un largo tiempo alcanzarlo y que, agrega Mao, habría convulsiones y contratiempos en el proceso. Parece que el fracaso para hacer eso en el grado necesario fue la razón básica de porqué pudo darse tal revés en China.

Referencias:

i Edgar Snow, China’a Long Revolution, Penguin Books, London, 1974, p.144.

ii F. Schurmann, Ideology and Organization in Communist China, Berkeley & Los Angeles, 1966, p. 52.

iii Liu Shao-chi fue el segundo en importancia después de Mao en el PCCh y el principal exponente de la línea revisionista. La Revolución Cultural fu dirigida contra la línea burguesa que él y algunos otros defendían.

iv Confucio, nacido en 552 A.C. en una familia aristocrática dueña de esclavos en la provincia de Shantung de China, representaba la escuela de filosofía de pensamiento más conservadora de la antigua China, que primero sirvió al sistema esclavista y luego al sistema feudal. ‘Estudiar para convertirse en funcionario’ era el principal objetivo del aprendizaje confuciano. A través de la historia, los escolares chinos – conocidos como ‘escolares-funcionarios’ o ‘escolares-ricos’ – habían pasado casi toda su vida estudiando y re-estudiando, anotando y re-anotando los clásicos confucianos. Había algunos entre ellos que tenían la riqueza y el ocio para estudiar por años hasta que pasaban una serie de exámenes imperiales y se convertían en funcionarios imperiales. Estos funcionarios luego utilizaban estas posiciones para acumular riqueza y poder. Escribieron las historias dinásticas de los gobernantes, interpretaron significados filosóficos para ellos y de esta forma actuaron como sus consejeros políticos. Adquirieron riqueza en tierras, mantuvieron la burocracia y gobernaron y oprimieron al pueblo. Estos ‘escolares-ricos-funcionarios’ constituían parte de las clases dominantes en la China antigua y medieval. Ver Amit Bhattacharyya, The Chinese Civilization Hsia to the Ch’in Dynasty 2207 BC-206 BC, Rachayita, Kolkata, 2011, p.111.

v John Gardner & Wilt Idema, ‘China’s Educational Revolution’ in S. R. Schram ed, Authority Participation and Cultural Changes in China, CUP, 1973, p. 258.

vi Ibid, pp.259-60.

vii David Milton, Nancy Milton and Franz Schurmann eds, People’s China, Penguin Books, England, 1977, pp. 243-45

viii David Crook, ‘China’s Revolution in Education 1. Examination’ in Broadsheet, Vol. 12, No. 7, August 1975. Published by the China Policy Study Group, London

ix Asit Sen, ‘China Creates new Proletarian Educational System’, Liberation, May 1968, Vol. 1, No. 7, pp.52-57

x ‘Strive to build a Socialist University of Science and Engineering’, Peking Review, No. 31, July 31, 1970, pp.5-15

xi Ibid, pp.13-14

xii Ibid, pp.14-15

xiii Ibid, p.7

xiv Rewi Alley, Travels in China 1966-1971, Peking, 1973, pp.572-73.

xv Serving the People with Dialectics Essays on the Study of Philosophy by Workers and Peasants, Peking, 1972, pp.1-9

xvi Ibid, pp.10-18

xvii Ibid, pp.19-25

xviii Ibid, pp. 26-33

xix Ibid, pp. 43-48.

xx Ibid, pp. 34-42.

xxi Scaling Peaks in Medical Science, Peking, 1972, pp. 1-68. For details, see J. S. Horn, ‘Away with all Pests…’ An English Surgeon in People’s China, London, 1969

xxii George Thomson, ‘Marxism in China Today’, Broadsheet, May 1965 cited in Suniti Kumar Ghosh, & Others ed, The Historic Turning-Point A Liberation Anthology, Vol. I, Calcutta, 1992, pp. 239-55

xxiii William Hinton, Hundred-Day-War The Cultural Revolution at Tsinghua Unversity, New York, London, 1972; ‘Under Working –class leadership Tsinghua University’s intellectuals advance along the road of revolutionization’, Peking Review, No. 14, April 4, 1969, pp. 10-12; ‘Anniversary of entry of working class into the realm of superstructure’, Peking Review, No. 31, August 1, 1969, pp. 3-7

xxiv David Crook, ‘China’s Revolution in Education 2 Running the School with the Doors Open’, Broadsheet, China Policy Study Group, London, Vol. 12, No. 10, October 1975

xxv P. Manger, ‘Changing Policy and Practice in Chinese Rural Education’, China Quarterly, March 1983, p. 14, cited in Nirmal Kumar Chandra, ‘Education in china from the Cultural Revolution to Four Modernizations’, Economic & Political Weekly, Vol. XXII, Nos. 19, 20 & 21, 1987, Annual No. p. AN 128

xxvi ‘Workers’ Colleges in Shanghai’ Peking Review, No. 32, August 9, 1974, p. 23

xxvii John Kay, el inventor de la lanzadera volante fue él mismo un tejedor. Jamer Hargreaves, quien inventó la máquina de hilar, empezó su vida como un tejedor y carpintero. Richard Arkwright, quien hizo máquinas de hilar impulsadas por agua, fue un barbero y fabricante de pelucas. Samuel Crompton, el inventor de la máquina hiladora de mula, la cual combina las mejores características de la máquina de hilar y la máquina impulsada por agua, se ganaba la vida con la agricultura y haciendo ropa. Ver Amit Bhattacharyya, Swadeshi Enterprise in Bengal 1921-47, Setu Prakashani, Kolkata, September 2007, p. 139.

xxviii Peking Review, No. 43, October 25, 1974, p. 6.

xxix Ibid, p. 23.

xxx Peking Review, No. 13, March 28, 1975, p. 22.

xxxi Peking Review, No. 31, July 30, 1976, pp. 4, 12.

xxxii Peking Review, No. 18, May 2, 1975.

xxxiii ‘Fundamental differences between the two lines in Education’, Peking Review, No. 10, March 5, 1976, pp. 6-11.

xxxiv Raymond Lotta ed, And Mao Makes 5 Mao Tse-tung’s Last Great Battle, Banner Press, Chicago, September 1978, pp. 46-47.

xxxv Para más detalles, ver Suniti Kumar Ghosh, ‘Comrade Chiang Ching’, Frontier, Vol. 24, Nos. 9-11, October 12-26, 1991, Annual Number 1991, pp. 63-70. See also Amit Bhattacharyya, ‘China After Mao’, Frontier, Vol. 26, No. 2, August 21, 1993, pp. 8-13.

xxxvi N. K. Chandra, op. cit, p. AN-131.

xxxvii M. Bastid, ‘China’s Educational Policies in the 1980s and Economic Development’, China Quarterly, June 1984, p. 190.

xxxviii Hablando del desmantelamiento de la Comuna Popular incluso en áreas donde logro tremendos resultados, William Hinton observaba: “Fue… la implementación consciente de un plan bien pensado para desmantelar paso-por-paso cada faceta de la superestructura socialista y remover piedra por piedra los muchos bloques construidos de la base económica socialista”. Ver ‘Mao, Rural Development and Two-line Struggle’, Monthly Review, Vol. 45, No. 9, February 1994, pp. 12-13; see also Hinton’s The Great Reversal: The Privatization in China 1978-1989, Monthly Review Press, 1990, passim.

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